sábado, 7 de mayo de 2016

VENZA SUS TEMORES, ANSIEDAD Y PÁNICO. 2ª parte




Independientemente que la ansiedad tenga un origen medico o no, quiero proponeros algunas alternativas naturales para corregir y  controlar los estados de ansiedad antes de que se conviertan en algo patológico.



La primera de las grandes herramientas  naturales que ha demostrado importantes éxitos en la eliminación de la ansiedad son Las Flores de Bach.

 La gran pregunta que todas las personas que padecen ansiedad o crisis de pánico se hacen es: ¿por qué me pasa esto a mí?

Casi siempre las crisis de ansiedad aparecen después de un periodo de grandes tensiones emotivas, de problemas graves, de cansancio físico o mental o de sobrecarga emocional o física.

También existen factores constitucionales de carácter, que pueden determinar que las personas sean más ansiosas.

Existen unos rasgos de personalidad y de nuestra infancia que parecen juegan un papel muy importante en el desarrollo de los trastornos de pánico, y de los trastornos de ansiedad generalizada. Estas estrupturas mentales o de caracter, han sido definidas por la psicologia y curiosamente se corresponden con muchos de los perfiles descritos en las flores de Bach. Por ejemplo:
  •            Personas con pensamientos muy rígidos, que perciben la vida como un solo camino, el correcto y enfrentado a lo incorrecto, es decir las cosas siempre son en blanco o negro, imponiéndose reglas de comportamiento muy rígido. (El tipo de personalidad AGUA DE ROCA, según el criterio de E. Bach)
  •          Las personas que necesitan la aprobación continua de los demás, cuya causa, la mayoría de las veces es tener una autoestima muy baja. Su valoración personal depende de los demás y siempre tendrá miedo al rechazo, lo que hará que sea muy sensible a las críticas y que tenga dificultades para decir “no” a las exigencias de los demás. (ALERCE, CENTAURA).
  •              Esta necesidad de continua aprobación puede provocar la tendencia a asumir responsabilidades por los pensamientos y acciones de los demás, asentirse obligadas a ser la fuente de felicidad de los demás y  a sentirse culpable de las acciones ajenas. (PINO) 
  •     Personalidades creativas, imaginativas y que idealizan el futuro esperando e imaginando el futuro ideal. La ansiedad la provoca el anticipar el futuro al presente mediante pensamientos negativos plantando siempre el famoso: “¿que pasará si......?.”. Son personas que no disfrutan el presente porque su mente está en el futuro, pero han generado un miedo a que ese futuro no sea el que ellos esperan. (CLEMATIDE).
  •              Autoexigencia excesiva, con expectativas personales muy elevadas, por lo que se sienten continuamente insatisfechas porque este nivel de logro no lo han alcanzado. (AVENA).
  •       Personas con la tendencia a centrarse en pequeños detalles sin importancia, a dar extrema importancia a nimiedades, sin valorar los logros, (autocrítica y obsesión por la perfección). Esto les lleva a convertir todo en fracaso, son las personas que continuamente ponen un “pero” a todo, porque siempre se podía haber hecho mejor. (MANZANO, HAYA)
  •         Los controladores, los que necesitan sentirse seguros controlando todas las situaciones, necesitan que todo sea predecible, porque la ausencia de control les genera angustia. Todo debe estar planificado. Los hay que necesitan no solo controlar las situaciones sino también los sentimientos y comportamientos de los demás, para también mantener el control. Esta actitud de vida les genera mucho desgaste energético y por tanto sufren de ansiedad, pero son capaces de mantenerlo oculto ante los demás, porque siempre hay que mantener el control incluso de uno mismo. (VID, AGRIMONIA, ACHICORIA).
  •        Personas que no prestan atención a las necesidades físicas del cuerpo, por lo que no aportan al mismo los cuidados y el descanso requerido, aún cuando el cuerpo le de signos de necesitarlo, esto les lleva al agotamiento, (ROBLE).

Las personas que presentan problemas de ansiedad suelen estar en el nivel más elevado de estas tipologías de personalidad, llevándolas al extremo más negativo, eso es lo que provoca el desequilibrio, y es la causa de que se desencadenen problemas de ansiedad, de difícil control.
Las claves del éxito del trabajo con Flores de Bach es conseguir moderar estas características extremas, dosificar estos caracteres, eliminando su componente más negativo y  dejar que la parte positiva se instale en nuestro comportamiento.
El ser una persona creativa o vivir con reglas flexibles que den sentido y orden a la vida, se pueden convertir en ventajas, más que en inconvenientes. Está claro que todos los extremos, son perjudiciales, y solo el equilibrio nos aporta la armonía necesaria para vivir de una manera saludable.
EBach, clasificó las esencias florales en 7 grupos, y lo hizo en base a la descripción de estados emocionales muy definidos, que predominaban en el individuo. Cada uno de esos estados emocionales descritos tenía un aspecto en desequilibrio, el negativo, y un aspecto positivo que se lograba con la toma de la flor correspondiente.
Las flores son capaces, desde su humildad, de ayudar a llevarnos a un estado positivo de equilibrio. Precisamente, si somos capaces, de determinar ese carácter o tipología menta,l que origina la ansiedad, conseguiremos que esta se module, se controle y definitivamente desaparezca de nuestras vidas.

No solo modificando las conductas que son el desarrollo de determinadas aptitudes, creadoras de una personalidad enfermiza, podemos llegar a eliminar la ansiedad y el pánico, hay flores destinadas exclusivamente a la manifestación física y emocional de la ansiedad, y que usaremos como ayudantes de las elegidas como flor personal.

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Maria Jose de Diego

ANSIEDAD,MIEDO, PANICO Y FLORES DE BACH 1ª parte

       
Escribí este articulo hace unos años, tuve la mala idea de compartirlo en PDF en mi antigua web y ahora circula por muchas otras web. Esta basado en una experiencia muy personal, y en mi propio aprendizaje y experiencia con otras personas. Espero que haya ayudado a muchas personas pues ese era su fin.

¿qué es la ansiedad y el trastorno de pánico?


Como empezó todo.
La primera vez me encontraba en el coche por la mañana, camino del trabajo, estaba metida en el gran atasco de la ciudad, de repente sentí una oleada de miedo sin que hubiera alguna razón. El corazón me latía apresuradamente, me dolía el pecho y no podía respirar.
Un golpe de calor me subía desde las piernas hasta la cara, acompañado de un hormigueo en piernas y brazos. Creía que me iba a morir. Mi primer pensamiento era que me estaba dando un infarto. Después de sufrir esto te quedas con un malestar físico raro, que dura todo el día. Lo peor fue que al día siguiente, volví a sentir lo mismo, pero esta vez estaba muy mareada y más asustada aún. Asocié estos síntomas a que tenía una grave enfermedad.
Después esa misma sintomatología, con escalofríos, mareo y nauseas, empezó en el trabajo, sin venir a cuento, sentada en la mesa del despacho. Necesitaba huir pero no podía irme sin explicar que me pasaba. Me dolía terriblemente la cabeza era evidente que estaba enferma.
El resto de los días, fue a peor por que no podía dormir, ni comer (perdí 14 kilos en dos semanas). Por la mañana a las 5 me despertaba un golpe en el pecho y mucho miedo. No se lo conté a nadie, porque me avergonzaba, y cada mañana tenía el pánico de pensar que me volvería a dar y que si me encontraba en el trabajo, no quería que nadie se diera cuenta y menos explicar lo que me pasaba.
Pero ¿y si me pasaba en otro lugar? Esto hizo que no fuera capaz de ir a ningún lugar, ni al cine, ni a la compra, porque antes de enfrentarme a esas situaciones pensaba que me iba a pasar en esos lugares.
Progresivamente entré en una gran tristeza con periodos de llanto, porque no podía conseguir que eso desapareciera y me envolvió una desgana para hacer cualquier cosa, asearme era un gran esfuerzo, conducir, levantarme por la mañana, salir de casa, estar sola, etc, deje de sonreir y de querer vivir. Ahora tengo una gran tristeza, casi permanentemente, no tengo fuerzas para afrontar el día a día. A veces pienso que me estoy volviendo loca y tengo la sensación de que nada es real, que yo no soy yo”

HERBOLOGIA

"El estomago es la oficina donde se fraguan la mayoría de las enfermedades".
Miguel de Cervantes.


        A través de la alimentación sana, el uso de hierbas medicinales y el apoyo de las flores de Bach, podemos desintoxicar el cuerpo y alma para que recuperes el bienestar, la energía y la alegría de vivir.

La naturaleza es sabia y la enfermedad un aviso para volver a la vida sencilla.


En el estudio del interés terapéutico de las plantas, estas plantas contienen componentes activos utilizados para el tratamiento de diversas enfermedades. Estos principios activos han sido estudiados y extraídos por diferentes métodos. Para que una planta común tenga propiedades medicinales se deben respetar ciertas reglas de recogida, desecación, almacenamiento y finalmente la presentación final en infusiones, extractos, cápsulas etc.

Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando hoy en día.

Los remedios a base de plantas medicinales presentan una inmensa ventaja con respecto a los tratamientos químicos. En las plantas los principios activos se hallan siempre biológicamente equilibrados por la presencia de sustancias complementarias, que van a potenciarse entre si, de forma que en general no se acumulan en el organismo, y sus efectos indeseables están limitados. Sin embargo, a pesar de que han aumentado las investigaciones y estudios científicos de las plantas medicinales, todavía no se conocen muchos de los principios activos a los que deben las plantas sus extraordinarias cualidades.

Básicamente, la herbolaria es la utilización de plantas para prevenir o tratar diversas enfermedades.  En la mayoría de las civilizaciones más antiguas, como la china, la egipcia, la persa y la griega se hicieron clasificaciones de los remedios herbarios que formaron parte importante de la “medicina” de la época.
Con la química moderna y el perfeccionamiento de los métodos de laboratorio, la herbología tradicional fue “absorbida” por la farmacéutica contemporánea, pero de hecho, casi la mitad de todos los medicamentos recetados y de venta libre tienen componentes derivados de las plantas, por lo que, tienen su origen en la antigua herbología.


La herbología (conjunto de conocimientos relativos a las propiedades curativas de las plantas) rs reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el valor de esta práctica terapéutica y le otorga gran importancia en los esquemas públicos de salud.
Los principales laboratorios y grupos farmacéuticos han desarrollado medicamentos a base de plantas, además de que cuentan con especialistas (biólogos, botánicos, antropólogos y químicos) que trabajan en líneas de investigación dirigidas a la clasificación de vegetales y hierbas con propiedades medicinales. 

La herbología es el conocimiento de la aplicación de las hierbas, plantas y arbustos medicinales. Su finalidad es estimular los procesos recuperadores del organismo humano y establecer un equilibrio fisiológico saludable. Los hallazgos obtenidos a través del tiempo han permitido distinguir en la amplia variedad de plantas y hierbas diversas propiedades terapéuticas, entre las que se encuentran:
Antihelmíntica. Destruye y permite la expulsión de parásitos intestinales.
Antiinflamatoria. Alivia o reduce la inflamación o hinchazón de tejidos.
Antimicrobiana. Extermina a los microbios causantes de enfermedades y ayuda a fortalecer los mecanismos de defensa del organismo.
Astringente. Reduce la irritación cutánea y crea barrera que protege de infecciones.
Estimulante del sistema digestivo. Induce el apetito y producción de jugos digestivos.
Carminativa. Calma la inflamación de las paredes intestinales y permite la eliminación de gases del tubo digestivo.
Emoliente. Tiene acción antiácida y protege a los tejidos irritados o inflamados.
Diurético. Aumenta la producción y eliminación de orina.
Emenagoga. Estimula la expulsión del flujo menstrual.
Expectorante. Permite la eliminación de mucosidades alojadas en vías respiratorias.
Hepática. Fortalece al hígado y ayuda a que este órgano funcione adecuadamente.
Tranquilizante. Ayuda a reducir y controlar estados de nerviosismo

La mejor manera de utilizar las plantas para mejorar el estado de salud general y aliviar molestias menores es incluirlas en la dieta. Además de aportar vitaminas y minerales, las hierbas son un excelente condimento.
Una de las plantas más útiles a este respecto es el ajo, que contiene vitaminas A, B1, B2 y C, y cuyas virtudes antisépticas lo hacen eficaz para prevenir infecciones menores, sobre todo las digestivas y las respiratorias. Sin embargo, no siempre es factible añadir suficientes hierbas a los alimentos (en particular tratándose del ajo, cuyo fuerte aroma no agrada a todos). En tales casos, es posible adquirirlas en forma de capsula.

Existen cuatro métodos principales para preparar las plantas:
Decocción. Es el método más apropiado para extraer los principios activos de las cortezas y raíces. Consiste en poner una cucharadita del producto previamente pulverizado en un cazo de acero inoxidable o de esmalte (no de aluminio), y añadir medio litro de agua hirviendo; luego hay que hervir la mezcla a fuego bajo de 10 a 15 minutos, colarla antes de que se enfríe y tomarla.
Infusión. Se utiliza mucho como bebida y para hacer gargarismos. Es posible usar hierbas frescas o secas, sueltas o en bolsitas. En un recipiente puesto a calentar a fuego bajo, hay que agregar una cucharadita de la hierba y verterle una taza de agua hirviendo. La mezcla debe reposar de 10 a 15 minutos antes de usarse. La tisana se prepara de la misma manera que la infusión, pero no se deja reposar, lo que la hace más suave.
Aunque las decocciones y las infusiones son remedios de preparación doméstica muy socorridos, no conviene tomarlas durante más de una semana; si las molestias persisten, habrá que acudir a un médico.
Tintura. Consiste en disolver los principios activos en alcohol para conservarlos; como el preparado resulta muy concentrado, las dosis se miden en gotas. Hay que poner unos 120 g de la hierba seca (molida o desmenuzada) en una botella, añadirle medio litro de vodka o ginebra y cerrar la botella. La mezcla debe permanecer en un lugar tibio y seco durante dos semanas; mientras tanto, hay que agitarla bien dos veces al día. Luego se filtra y se vierte en una botella oscura para conservarla hasta que esté indicado su uso.
Apósitos. Se aplican sobre lesiones menores, excoriaciones e infecciones de la piel. De ellos existen dos formas:
  • Compresa. Sirve principalmente como cicatrizante. Un pedazo de gasa o algodón humedecido con una decocción o infusión de alguna hierba antiinflamatoria. Hay que aplicarla lo más caliente que sea tolerable sobre la parte afectada y mantener el calor cubriéndola con una bolsa de agua caliente.
  • Emplasto o cataplasma. Sirve como supurativo, cicatrizante y antiinflamatorio. Si se usan hierbas frescas, conviene aplicarlas directamente sobre la piel, cubiertas con un trozo de gasa; en cambio, las hierbas secas deben mezclarse con agua caliente para formar una pasta, que se aplica de igual manera. Hay que cubrir el remedio con una bolsa de agua caliente.

Otros preparados. En farmacias y tiendas de productos naturlales se consiguen remedios de hierbas en otras formas. Las más usuales son:
  • Cremas y ungüentos. Se emplean externamente para sanar heridas y reducir inflamaciones de la piel.
  • Aceites esenciales. Nunca deben ingerirse sin prescripción; tienen propiedades muy diversas, según la planta de que se trate; algunos son desinfectantes (manzanilla, lavanda), mientras que otros se usan para despejar la mente y favorecer la concentración (albahaca, romero).
Maria José de Diego