Mostrando entradas con la etiqueta fitoterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fitoterapia. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de mayo de 2016

EL TERRIBLE BOCHORNO EN LA MENOPAUSIA: Aceites esenciales para la mujer



Ya nos han explicado que la menopausia no es una enfermedad, ni un problema que deba preocupar, simplemente es el comienzo de una nueva etapa en la vida de la mujer.  El los tiempos actuales, la llegada de la menopausia se produce en el momento de más rendimiento y actividad, con mucha vida por delante, por lo que resulta muy importante reducir al máximo los síntomas, para que no interfiera de manera negativa en el ritmo ni en la calidad de vida. 

Ahora nos cuidamos más, y tenemos a nuestro alcance muchos recursos para poder suprimir o reducir al máximo la sintomatología que produce la variación hormonal.

La Fundación española para el estudio de la menopausia, da unos consejos para mejorar la calidad de vida en este periodo :


  1. Dejar de fumar.
  2. Reducir el consumo de alcohol.
  3. Hacer ejercicio de manera regular.
  4. Mantener una dieta saludable.
  5. Controlar el peso.
  6. Realizar chequeos regulares de detección del cáncer.


Al llegar a la menopausia y finalizar la etapa fértil, el cuerpo de la mujer sufre una serie de cambios, que pueden afectar tanto a la salud como a la vida personal y laboral. Hay que entender lo que está pasando como primer paso para poder asumir (la aceptación es el primer paso que cambia nuestra percepción del proceso y por tanto los síntomas) esta nueva etapa de la manera mas natural y perder el miedo al cambio.

Para las mujeres que ya estáis en esta etapa, no hace falta que os explique que está pasando, ya que el ginecólogo os habrá informado adecuadamente, habréis realizado las pruebas oportunas y no tiene sentido volver a explicarlo en este articulo, porque el verdadero interés está en saber si podemos aliviar los síntomas. 


¡Sí es verdad!, la menopausia no es una enfermedad, pero alguno de los síntomas como los bochornos, son realmente desagradables, y es casi lo que más preocupa a las mujeres. 

Igual que no hay un ser humano igual, no hay una mujer que viva de la misma manera este cambio, podemos decir que hay un grupo de mujeres que no se entera de los cambios hormonales, otro grupo de mujeres, algunos síntomas pasan desapercibidos o son bien soportados y un ultimo grupo donde algún síntoma o todos son vividos con gran intensidad. 



A parte de las menstruaciones irregulares en la premenopausia, en la que se intercalan meses sin regla y otros con grandes hemorragias,  vemos como la piel y las mucosas se deshidratan, la masa osea se debilita, y llegan los bochornos.

No hace falta describirlos, quien los padece ya conoce esa sensación repentina e intensa de calor en el rostro y la parte superior del cuerpo, que puede estar acompañada de agitación, sudor, náuseas, mareo, ansiedad, dolor de cabeza, debilidad o una sensación de sofocación. 
Algunas mujeres experimentan una sensación incómoda justo antes del bochorno que les avisa que va a producirse. El bochorno provoca un sonrojo, que la ruboriza y la hace sudar. Puede sentir que se empapa o solamente el labio superior humedecido. Un escalofrío puede iniciar el episodio o presentarse al final.


Explicación fisiológica:

Los bochornos se producen por los cambios hormonales de la menopausia, pero hoy en día se conoce que también influyen en ellos el estilo de vida y los medicamentos. La disminución de la cantidad de estrógeno tiene un efecto directo en el hipotálamo, la parte del cerebro responsable de controlar el apetito, los ciclos de sueño, las hormonas sexuales y la temperatura corporal. 
Por eso los desarreglos en el sueño, la acumulación de grasa, la perdida de deseo sexual etc, que se producen en esta etapa.
No se sabe porqué se produce pero esa disminución de estrógeno confunde al hipotálamo (que es el "termostato" del cuerpo) y hace que mande una señal de que el cuerpo está muy caliente. El cerebro responde transmitiendo una alerta urgente al corazón, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso, para que se bajen el calor y este mensaje se trasmite mediante el mensajero químico del sistema nervioso, la epinefrina, y otros compuestos como la norepinefrina y serotonina. El mensaje llega rápidamente al corazón que bombea más rápidamente, los vasos sanguíneos de la piel se dilatan para hacer circular más sangre e irradiar el calor, y las glándulas sudoríparas liberan sudor para enfriar el cuerpo lo antes posible.


Este mecanismo de liberación del calor es el sistema que tiene el cuerpo humano para regular la temperatura corporal, pero en el caso de la menopausia, es la bajada de estrógenos la que provoca, sin razón aparente, esta respuesta equivocada del cerebro. 


En el bochorno sube la temperatura de la piel hasta cinco grados centigrados y el cuerpo al enfriarse provoca ese sudor, que puede llegar a empapar el cuerpo y esto ocurre en cualquier momento, por la noche molestando tu descanso, en el trabajo, en una reunión, hablando en publico, etc... ¡un desastre!.  El maquillaje se estropea, incluso maquillarte es una molestia por el sudor facial. 

Se conoce actualmente que existen unos desencadenantes y tal vez debas analizar si alguno de ellos te provoca la reacción del bochorno. Uno de los más importantes es el estrés y la tensión, por lo que hay que trabajar este aspecto, con técnicas como la relajación, meditación, visualización, ejercicio físico, que reduzcan los niveles de ansiedad y estrés.
Otros pueden ser:  la cafeína, el alcohol, el picante, alimentos muy caliente, la ducha o baño caliente, habitaciones poco ventiladas o con temperatura elevada, demasiada ropa de abrigo. Por supuesto si detectas que estas circunstancias te desencadenan mas bochornos deberás reducirlas en la medida de lo posible.

El motivo de este articulo es dar algunos consejos naturales, que pueden ser de ayuda. Un naturópata, puede guiarte y aconsejarte ya que existen complementos nutricionales, flores de Bach, aceites esenciales, etc  capaces de reducir los bochornos.

Hoy os doy  una combinación de aceites esenciales que podéis preparar en casa. Esta formula sirve para todos los trastornos asociados a la menopausia.



En 50 gotas de aceite vegetal por ejemplo nuez de albaricoque, agregaremos 10 gotas de aceite esencial de Manzanilla romana, 10 gotas de AE Albahaca Exótica, y 30 gotas de AE menta Piperita.

Aplicaremos 5 gotas de esta sinergia en la parte superior del abdomen, cuatro veces al día.

Según la escuela francesa de aromaterapia los aceites esenciales pueden ser consumido oralmente, pero para ello hay que confiar en marcas y fabricantes que formulan sus aceites esenciales garantizando que pueden ser consumidos oralmente, es el caso de Pranarôn. Por  lo que si compráis aceites esenciales AEQT de esta marca podéis consumir esta sinergia por vía oral poniendo 4 gotas bajo la lengua tres veces al día.

 Otra combinación de AE muy acertada es la que incluye la salvia romana por lo que la formula consistiría en añadir: 1 gota AEQT Salvia romana + 1 gota AEQT Salvia oficinal + 1 gota AEQT Anís estrellado en un poco de azúcar de caña o en Aceite vegetal, tomándolo 2 veces al día, 5 días por semana, el tiempo que sea necesario 




Un naturopata, te aconsejara otras acciones a llevar a cabo para mejorar y armonizar el sistema hormonal de la mujer. Es posible, llevar una vida totalmente equilibrada y disfrutar de todo tu potencial, experiencia y vitalidad en esta etapa de la vida.




Maria Jose de Diego



sábado, 7 de mayo de 2016

ANSIEDAD,MIEDO, PANICO Y FLORES DE BACH 1ª parte

       
Escribí este articulo hace unos años, tuve la mala idea de compartirlo en PDF en mi antigua web y ahora circula por muchas otras web. Esta basado en una experiencia muy personal, y en mi propio aprendizaje y experiencia con otras personas. Espero que haya ayudado a muchas personas pues ese era su fin.

¿qué es la ansiedad y el trastorno de pánico?


Como empezó todo.
La primera vez me encontraba en el coche por la mañana, camino del trabajo, estaba metida en el gran atasco de la ciudad, de repente sentí una oleada de miedo sin que hubiera alguna razón. El corazón me latía apresuradamente, me dolía el pecho y no podía respirar.
Un golpe de calor me subía desde las piernas hasta la cara, acompañado de un hormigueo en piernas y brazos. Creía que me iba a morir. Mi primer pensamiento era que me estaba dando un infarto. Después de sufrir esto te quedas con un malestar físico raro, que dura todo el día. Lo peor fue que al día siguiente, volví a sentir lo mismo, pero esta vez estaba muy mareada y más asustada aún. Asocié estos síntomas a que tenía una grave enfermedad.
Después esa misma sintomatología, con escalofríos, mareo y nauseas, empezó en el trabajo, sin venir a cuento, sentada en la mesa del despacho. Necesitaba huir pero no podía irme sin explicar que me pasaba. Me dolía terriblemente la cabeza era evidente que estaba enferma.
El resto de los días, fue a peor por que no podía dormir, ni comer (perdí 14 kilos en dos semanas). Por la mañana a las 5 me despertaba un golpe en el pecho y mucho miedo. No se lo conté a nadie, porque me avergonzaba, y cada mañana tenía el pánico de pensar que me volvería a dar y que si me encontraba en el trabajo, no quería que nadie se diera cuenta y menos explicar lo que me pasaba.
Pero ¿y si me pasaba en otro lugar? Esto hizo que no fuera capaz de ir a ningún lugar, ni al cine, ni a la compra, porque antes de enfrentarme a esas situaciones pensaba que me iba a pasar en esos lugares.
Progresivamente entré en una gran tristeza con periodos de llanto, porque no podía conseguir que eso desapareciera y me envolvió una desgana para hacer cualquier cosa, asearme era un gran esfuerzo, conducir, levantarme por la mañana, salir de casa, estar sola, etc, deje de sonreir y de querer vivir. Ahora tengo una gran tristeza, casi permanentemente, no tengo fuerzas para afrontar el día a día. A veces pienso que me estoy volviendo loca y tengo la sensación de que nada es real, que yo no soy yo”

HERBOLOGIA

"El estomago es la oficina donde se fraguan la mayoría de las enfermedades".
Miguel de Cervantes.


        A través de la alimentación sana, el uso de hierbas medicinales y el apoyo de las flores de Bach, podemos desintoxicar el cuerpo y alma para que recuperes el bienestar, la energía y la alegría de vivir.

La naturaleza es sabia y la enfermedad un aviso para volver a la vida sencilla.


En el estudio del interés terapéutico de las plantas, estas plantas contienen componentes activos utilizados para el tratamiento de diversas enfermedades. Estos principios activos han sido estudiados y extraídos por diferentes métodos. Para que una planta común tenga propiedades medicinales se deben respetar ciertas reglas de recogida, desecación, almacenamiento y finalmente la presentación final en infusiones, extractos, cápsulas etc.

Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando hoy en día.

Los remedios a base de plantas medicinales presentan una inmensa ventaja con respecto a los tratamientos químicos. En las plantas los principios activos se hallan siempre biológicamente equilibrados por la presencia de sustancias complementarias, que van a potenciarse entre si, de forma que en general no se acumulan en el organismo, y sus efectos indeseables están limitados. Sin embargo, a pesar de que han aumentado las investigaciones y estudios científicos de las plantas medicinales, todavía no se conocen muchos de los principios activos a los que deben las plantas sus extraordinarias cualidades.

Básicamente, la herbolaria es la utilización de plantas para prevenir o tratar diversas enfermedades.  En la mayoría de las civilizaciones más antiguas, como la china, la egipcia, la persa y la griega se hicieron clasificaciones de los remedios herbarios que formaron parte importante de la “medicina” de la época.
Con la química moderna y el perfeccionamiento de los métodos de laboratorio, la herbología tradicional fue “absorbida” por la farmacéutica contemporánea, pero de hecho, casi la mitad de todos los medicamentos recetados y de venta libre tienen componentes derivados de las plantas, por lo que, tienen su origen en la antigua herbología.


La herbología (conjunto de conocimientos relativos a las propiedades curativas de las plantas) rs reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el valor de esta práctica terapéutica y le otorga gran importancia en los esquemas públicos de salud.
Los principales laboratorios y grupos farmacéuticos han desarrollado medicamentos a base de plantas, además de que cuentan con especialistas (biólogos, botánicos, antropólogos y químicos) que trabajan en líneas de investigación dirigidas a la clasificación de vegetales y hierbas con propiedades medicinales. 

La herbología es el conocimiento de la aplicación de las hierbas, plantas y arbustos medicinales. Su finalidad es estimular los procesos recuperadores del organismo humano y establecer un equilibrio fisiológico saludable. Los hallazgos obtenidos a través del tiempo han permitido distinguir en la amplia variedad de plantas y hierbas diversas propiedades terapéuticas, entre las que se encuentran:
Antihelmíntica. Destruye y permite la expulsión de parásitos intestinales.
Antiinflamatoria. Alivia o reduce la inflamación o hinchazón de tejidos.
Antimicrobiana. Extermina a los microbios causantes de enfermedades y ayuda a fortalecer los mecanismos de defensa del organismo.
Astringente. Reduce la irritación cutánea y crea barrera que protege de infecciones.
Estimulante del sistema digestivo. Induce el apetito y producción de jugos digestivos.
Carminativa. Calma la inflamación de las paredes intestinales y permite la eliminación de gases del tubo digestivo.
Emoliente. Tiene acción antiácida y protege a los tejidos irritados o inflamados.
Diurético. Aumenta la producción y eliminación de orina.
Emenagoga. Estimula la expulsión del flujo menstrual.
Expectorante. Permite la eliminación de mucosidades alojadas en vías respiratorias.
Hepática. Fortalece al hígado y ayuda a que este órgano funcione adecuadamente.
Tranquilizante. Ayuda a reducir y controlar estados de nerviosismo

La mejor manera de utilizar las plantas para mejorar el estado de salud general y aliviar molestias menores es incluirlas en la dieta. Además de aportar vitaminas y minerales, las hierbas son un excelente condimento.
Una de las plantas más útiles a este respecto es el ajo, que contiene vitaminas A, B1, B2 y C, y cuyas virtudes antisépticas lo hacen eficaz para prevenir infecciones menores, sobre todo las digestivas y las respiratorias. Sin embargo, no siempre es factible añadir suficientes hierbas a los alimentos (en particular tratándose del ajo, cuyo fuerte aroma no agrada a todos). En tales casos, es posible adquirirlas en forma de capsula.

Existen cuatro métodos principales para preparar las plantas:
Decocción. Es el método más apropiado para extraer los principios activos de las cortezas y raíces. Consiste en poner una cucharadita del producto previamente pulverizado en un cazo de acero inoxidable o de esmalte (no de aluminio), y añadir medio litro de agua hirviendo; luego hay que hervir la mezcla a fuego bajo de 10 a 15 minutos, colarla antes de que se enfríe y tomarla.
Infusión. Se utiliza mucho como bebida y para hacer gargarismos. Es posible usar hierbas frescas o secas, sueltas o en bolsitas. En un recipiente puesto a calentar a fuego bajo, hay que agregar una cucharadita de la hierba y verterle una taza de agua hirviendo. La mezcla debe reposar de 10 a 15 minutos antes de usarse. La tisana se prepara de la misma manera que la infusión, pero no se deja reposar, lo que la hace más suave.
Aunque las decocciones y las infusiones son remedios de preparación doméstica muy socorridos, no conviene tomarlas durante más de una semana; si las molestias persisten, habrá que acudir a un médico.
Tintura. Consiste en disolver los principios activos en alcohol para conservarlos; como el preparado resulta muy concentrado, las dosis se miden en gotas. Hay que poner unos 120 g de la hierba seca (molida o desmenuzada) en una botella, añadirle medio litro de vodka o ginebra y cerrar la botella. La mezcla debe permanecer en un lugar tibio y seco durante dos semanas; mientras tanto, hay que agitarla bien dos veces al día. Luego se filtra y se vierte en una botella oscura para conservarla hasta que esté indicado su uso.
Apósitos. Se aplican sobre lesiones menores, excoriaciones e infecciones de la piel. De ellos existen dos formas:
  • Compresa. Sirve principalmente como cicatrizante. Un pedazo de gasa o algodón humedecido con una decocción o infusión de alguna hierba antiinflamatoria. Hay que aplicarla lo más caliente que sea tolerable sobre la parte afectada y mantener el calor cubriéndola con una bolsa de agua caliente.
  • Emplasto o cataplasma. Sirve como supurativo, cicatrizante y antiinflamatorio. Si se usan hierbas frescas, conviene aplicarlas directamente sobre la piel, cubiertas con un trozo de gasa; en cambio, las hierbas secas deben mezclarse con agua caliente para formar una pasta, que se aplica de igual manera. Hay que cubrir el remedio con una bolsa de agua caliente.

Otros preparados. En farmacias y tiendas de productos naturlales se consiguen remedios de hierbas en otras formas. Las más usuales son:
  • Cremas y ungüentos. Se emplean externamente para sanar heridas y reducir inflamaciones de la piel.
  • Aceites esenciales. Nunca deben ingerirse sin prescripción; tienen propiedades muy diversas, según la planta de que se trate; algunos son desinfectantes (manzanilla, lavanda), mientras que otros se usan para despejar la mente y favorecer la concentración (albahaca, romero).
Maria José de Diego